Hay tres factores en una persona o equipo que, combinados, suelen producir un efecto: conocimiento, capacidad y motivación. Y en un mundo todavía muy nuevo como es Internet, es sencillo tener nuevas ideas sobre posibles servicios que se puedan ofrecer, combinaciones de servicios ya existentes o mejoras sobre los mismos. El ejemplo más básico es el comentario “Ójala hubiera una página web que ofreciera el producto X, te dejara hacer los cambios que quisiera y te lo enviara a casa. E integrado con redes sociales!”.
Pero demasiadas veces el entusiasmo se queda corto si no se tiene en cuenta lo que debe ser siempre el punto principal de un negocio: la capacidad de generar dinero, de monetizar el servicio, producto o idea. No es que generar un servicio que satisfaga una necesidad y no genere dinero (o incluso suponga un gasto) sea malo, en absoluto. Pero es necesario tener las ideas claras: es un proyecto idealista, generoso, algo magnífico y provechoso, pero NO es un negocio.
Esta situación se da (no siempre, no necesariamente, no únicamente, pero sí especialmente) entre perfiles técnicos con ganas de emprender, y experiencia escasa en el área comercial.
Y es que al final, vender (o monetizar el servicio o producto) es simplemente esencial.
El siguiente video (que pertenece a la película “El año de la garrapata“) es especialmente ilustrativo. Me parece destacable el esfuerzo que se hace a todos los niveles en la empresa (en este caso a nivel de motivación) para potenciar un punto básico en el negocio: la venta.
Recordad: voy a venderlo todo.
El año de la garrapata es una de las mejores pelis que se han hecho en el cine español, y la gente no la conoce, porque claro no hay directores homosexuales ni similares de por medio. Esta escena es la leche, me acuerdo que cuando empezó a decir lo de “¡saltando!” me descojoné de la risa!!
La peli tiene bastantes altibajos, pero algunos puntos son buenísimos… y éste el mejor con diferencia.
De todas formas esa escena me recuerda a algunos cursos que hice hace tiempo…